LA ORDEN DE LOS TEMPLARIOS

Introducción: Tratar sobre los Templarios, no es fácil. Misterios sin desvelar, controversias, silencios…documentos desaparecidos como los de Sta. Cruz en el Siglo XVIII… Por eso no hay en el siguiente escrito ninguna opinión particular. Se basa en la consulta de la Bibliografía indicada al final.

Breve resumen: En 1199 Hurgues de Payas, fundó en Jerusalen la Orden de los Templarios. Eran monjes y Cruzados. Entre sus fines destacaban el sostén y mantenimiento de los Santos Lugares, así como protección a los muchos peregrinos que hacia allí se encaminaban. Al perderse Tierra Santa, los Templarios se dirigieron a Chipre, Occidente, etc. Se desplegaron por muchas partes de España, entre otros Cuenca, Valencia, Rincón de Ademuz, Aragón, Cataluña, Navarra, etc. Participaron en la Batalla de las Navas de Tolosa (1212). Felipe IV el Hermoso, Rey de Francia, influyó sobre el Papa Clemente V, para que se suprimiera la Orden en 1312. Los orígenes de la Orden de Los Templarios se remontan a un grupo de nueve monjes que se instalaron en unas cuadras dentro del lugar donde se encontraba, en ruinas, el Templo de Salomón. Dijeron que tenían la misión d e buscar las Tablas de la Ley que Dios entregó a Moisés. (Los 10 Mandamientos.) No se sabe qué encontraron exactamente, pero no se descarta que pudieran haber hallado documentos secretos muy importantes relacionados con la gran Cultura y sabiduría de los egipcios. (Moisés fue educado como hijo adoptivo del Faraón.)

Con una mentalidad abierta, sorprendente en aquella época, tuvieron contacto y adquirieron conocimientos de los Chiítas Iraníes y otras culturas, religiones y civilizaciones. Algunos autores opinan que conocían la Kábala, el Tarot, la Alquimia y tenían una amplia cultura en temas esotéricos. Adquirieron lugares sagrados ancestrales y enclaves enérgicos de la Tierra. Fueron propietarios de una gran flota, y muchos dan por sentado que viajaron a América antes que Colón. De allí trajeron plata. Eran «Banqueros-Prestamistas», custodiaban tesoros de los Nobles, e «inventaron» la Letra de Cambio. Dominaban la Arquitectura y, en 150 años, construyeron en todo Europa, muchas Catedrales Góticas. Fueron Consejeros de grandes personajes: Ricardo Corazón de León, Federico 11, Jaime I el Conquistador, del que fueron educadores al quedarse huérfano… Se esforzaron en modificar el santoral, muy saturado de mártires, dando la bienvenida al culto a la Madre de Dios. Ellos fomentaron la historia, esparcida por muchos lugares, de imágenes negras de Vírgenes «encontradas» milagrosamente que no deseaban que fueran movidas del lugar exacto donde aparecieron. Eran Monjes, pero también Cruzados y, como tales, participaron en muchas Cruzadas.

Fueron amigos de los Papas y de ellos obtuvieron grandes favores, pero también se enfrentaron a Roma cuando «sus principios» eran muy distintos… Su poder espiritual y terrenal fue tan notable que estaba muy por encima del de muchos reyes de su época.
Pero esta misma potencia económica de la Orden Templaria causó envidia a muchos reyes… Felipe IV El Hermoso, Rey de Francia (no confundir con el de España) les debía grandes cantidades de dinero, él y otros monarcas temían el poder de los Cruzados Templarios… Entre todos instaron a Roma para que se pronunciara en contra de la Orden del Temple. Al Papa Clemente V, la petición le resultó propicia. Tierra Santa había caído en manos del Islam y «los servicios» de los Templarios ya no le eran necesarios. Por éste y muchos otros motivos, también a Roma le sobraba una Orden con tanto poder…

Con la promulgación de la Bula «Vox in excelso» la suprimió. La Inquisición los persiguió y condenó, acusándoles de herejes y otras falsedades. Nunca nada fue probado. Incluso, con el paso del tiempo, en muchos lugares, se pidió oficialmente perdón. Pero muchos ya habían muerto en la hoguera. Con ellos desapareció esta Orden, dejando para la Historia muchas preguntas sin respuesta, auténticos agujeros negros, enigmas pendientes de aclaración. Corría el triste año 1312…